Alemania hizo llorar de alegría y Argentina de tristeza. Se dio en tierras cariocas y en Santa Cruz también. Si bien Brasil la embarró al perder 7-1 ante Alemania, ésta, junto a Holanda, fueron los mejores del Mundial 2014 y por eso son campeones de valía por cuarta vez al batir a la Argentina de Messi con gol de Götze en el minuto 113 (hubo alargue)
Götze, que había entrado en los instantes finales del tiempo reglamentario (minuto 88) sustituyendo a Klose, recibió un pase desde la izquierda de Schürrle y después de controlar el balón con el pecho ejecutó sin dejarlo caer al arquero Romero.
El equipo de Sabella hizo un juego inteligente para maniatar a Alemania, que venía de golear 7-1 a Brasil en semis. La emotiva final, celebrada en tarde soleada ante 74.738 hinchas en el Maracaná, marcó el cierre de un buen Mundial pese a tantas críticas.
El vals alemán fue intermitente
Un majestuoso Maracaná coronó a Alemania como campeón por cuarta vez. Un gol de Gotze en la prórroga dio la victoria a los de Loew tras un partido de guante blanco. El fútbol dio la razón a Alemania y escapó del sentimentalismo que proponía Messi y cuarenta millones de almas.
Se dio una batalla táctica y psicológica al límite. Un fútbol rico en posibilidades ofensivas, siempre valiente con el balón, siempre agradecido para el espectador. El vals alemán bailó durante muchos minutos a una Argentina concienzuda en la tarea defensiva, pero siempre fogosa en la ofensiva. Le costó a los alemanes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario